Deseo volver a ver a mi hija con vida: José Luis Castillo 

Entre las miles de voces que cada año se suman a la marcha feminista del 8 de marzo, hay una que no falta nunca: la de José Luis Castillo. Con la fotografía de su hija en alto, el hombre recorre las calles para recordar que la búsqueda de Esmeralda Castillo Rincón sigue abierta y que la justicia para las mujeres desaparecidas en México aún está lejos de alcanzarse.

Esmeralda tenía 14 años cuando desapareció el 19 de mayo de 2009 en la zona centro de Ciudad Juárez, Chihuahua. Su caso se convirtió con el tiempo en uno de los más emblemáticos dentro de la larga lista de niñas y adolescentes desaparecidas en México, particularmente en una ciudad marcada durante décadas por la violencia feminicida.

Desde entonces, su padre ha emprendido una lucha incansable para encontrarla. Año con año participa en protestas, marchas y actividades de denuncia para exigir que las autoridades continúen con la búsqueda y que se esclarezca lo ocurrido. Durante la marcha feminista de este año, José Luis Castillo expresó nuevamente el dolor y la esperanza que lo han acompañado durante más de una década.

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“Yo tengo dos deseos”, dijo frente a manifestantes y medios de comunicación. “Volver a ver a mi hija con vida y que no haya ni un macho más en México”.

La frase, pronunciada en medio de consignas contra la violencia de género, resume la indignación de un padre que durante 16 años ha enfrentado obstáculos institucionales, contradicciones en las investigaciones y lo que él considera una profunda indiferencia del Estado.

El estado le falló a Esmeralda y su familia

Uno de los episodios más polémicos ocurrió en 2014, cuando autoridades informaron el hallazgo de restos óseos —específicamente una tibia— que supuestamente podrían corresponder a Esmeralda. Sin embargo, la familia denunció que nunca se presentaron pruebas de ADN concluyentes y que se les negó la posibilidad de realizar una segunda verificación independiente.

La controversia se intensificó en diciembre de 2023, cuando Esmeralda Castillo fue eliminada de la lista oficial de personas desaparecidas bajo el argumento de una presunta “ubicación”. La decisión generó indignación en su familia, que sostiene que no existe evidencia clara sobre su paradero.

José Luis Castillo presentó recursos legales y amparos para exigir que su hija vuelva a ser considerada oficialmente como persona desaparecida y que se mantengan activas las investigaciones. Para él, borrar su nombre del registro nacional equivale a cerrar el caso sin respuestas.

Entre consignas, pancartas y nombres de mujeres que no han vuelto a casa, la imagen de Esmeralda sigue presente. Y con ella, la voz de un padre que se niega a que el tiempo convierta su caso en silencio. “Yo no voy a dejar de buscarla”, ha dicho en repetidas ocasiones. “Hasta encontrarla”.

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